Hola, a ver, esto va sobre la marcha, no tieneun ritmo fijo así que no os acostumbréis a seguir un patrón.
Me llamo Irene y tengo 13 años, vivo en un pueblo de Sevilla, y a mi cada día me pasa algo. No os lo contaré con palabras exactas. Mi horario de instituo es de 8:15 a 14:45.
7:00 de la mañana, 3 de Octubre de 2011.
Suena la alarma de mi móvil del año 3 a.C, abro los ojos medio adormilada, cojo el movil y apago la alarma pensando que me va a sonar a las 7:30 todavía tengo tiempo de dormir un poco más.
Miro mi reloj de pulsera acuático, son las 7:20, y me vuelvo a quedar dormida.
Tip, tip, tip, me está sonando la alarma de las 7:30, exasperada me levanto como puedo intentando no caerme por culpa de la multitud de obstáulos: 3 cojines de diferntes tamaños, libros, un peluche (que no sé como pudo acabar ahí), toda la colcha y las sábanas. Vamos un caos. Cojo una camiseta color beige oscuro con letras negras y rosas, un pantalón corto de un beige más claro y unas manoletinas del color del pantalón preparadas el día anterior. Me visto. 7:45. Me empiezo a poner de los nervios. Bajo a toda pastilla por las escaleras de marmol hasta la cocina, desayuno un batido de chocolate y llamo a mi madre para que me haga un moño de los que se llevan ahora. 7:55. El batido me empieza a salir por las orejas. Recojo la mochila cargada de libros y me pongo en frente de mi urbanización, esperando a Antonio que me lleva al instituto. 8:15. Sigue sin venir, extrañada le pregunto a mi madre, quien me echa la bronca alegando que debería haberme preocupado más por lo mío y haberlo llamado. Se me pasa la hora volando y cuando llego al instituto toca Lengua, con Marina "La ignorante", (al menos a mi) es una maestra que le diga lo que diga yo, no me escucha, osea como si fuera una pared. Lucía mi compañera se rie y me dice:
-Anda que.... Todo te pasa a tí. Ja,ja,ja,ja.
-Ya lo sé, hija, ya lo sé.-le contesté-.
3ª Hora.
Francés con Lola. Es una excelente maestra si no mandara tantas "copias". Decidí hacer la invitación general a la fiesta de mi santo; el 20 de Octubre. La celebraré el 21, pensé. y lo escribí todo en una nota de "pásalo", mi error fue que la escribiera en francés. La nota fue pasando muy bien por las primeras 9 o 10 mesas, hasta que Lola la vió, la dejó pasar y no me preocupé, cuando la clase estuvo a punto de acabarse, Lola anunció sus habituales "copias", no me sorprendí hasta que dijo mi nombre; "Irene , 50 copias del verbo que tú elijas, la próxima vez, que la notita sea más pequeña". Me ruborizé y me dispuse a recojer cuando todos los de mi clase se acercaron a decirme que iran a mi fiesta. Bien,pensé solo me falta 2ºb y 2ºc. Cojí el bocadillo y me fui hacia el recreo, pensando que ahí tendría un suspiro, pero como siempre, me equivoqué. Estaba Angela, una compañera con la que estaba peleada desde el sábado, que fue su cumpleaños. Como había aceptado un papel en una obra de teatro municipal, tenia que actuar con ella, ya que era su madre la que lo organizaba todo. Pues me harté y le dije:
-Puedes darle el papel a otra que conmigo se te acabó el chollo, porque para no hablarme, prefiero no verte.
-Muy bien, no tendré dificultades en buscarme a otra.
Y así fue,en menos de un minuto se acercó Laura a pedirle mi papel. Humillada por los suelos, subí hacia matemáticas, que para colmo a mi lado se sentaba Laura y de profesora tenía a "La ignorante".
Laura me estuvo restregando por la cara que me había robado el papel, así que puse mi cerebro en modo "off" y por una vez atendí a mates, mi asignatura más odiada.
5ª Hora.
Natus. Con Nacho-Polo. Gritaba demasiado para mi gusto así que me dediqué a hablar con Rocio, una chica sentada a mi izquierda.
6ªHora (por fin)
Tecnologías, con Elena, era toda una maestra, se portaba fenomenal con nosotros, apenas nos reñía, nos elogíaba con cumplidos, ponía pocos deberes... Hicimos parejas para hacer en el aula-taller una especie de mural con las normas, pero se le olvidó la cartulina a mi compañera, que por cierto era Rocio, la de natus, así que quedamos por la tarde para ir a comprarla. Después, de suplicar a Elena dos veces nos perdonó copiar los ejercicios del tema y nos pusimos a hacer los deberes de otras asignaturas.
Tocó la sirena anunciando el fin de las clases, aliviada fui hasta la salida y esperé a mi prima para irme con ella en coche. Eso no era habitual, ya que era Antonio el que me llevaba y me traía.
14:50.
Con un hambre de mil leones, me dirigí a curiosear en la cocina indagando a ver que iba a almorzar, cuando me sorprendió mi madre:
-Hija, ¿vienes a comer?
-Si, ya voy.
Comimos en silencio, como siempre. Me lavé los dientes y me fuí a hacer los deberes, olvidandome de que había quedado con Rocio a las 5:30. Cuando me dí, cuenta, era tarde así que la llamé por teléfono, y me lo cojió la madre diciendo, que no la dejaba ir sola a mi casa. Colgué, y en ese mismo instante empecé a reirme como una descosida, dando rienda suelta a mi mente. Liberando tensiones. Me duché, cené viendo mi programa favorito: El Hormiguero 3.0 y me metí en la cama pensando que mañana sería un día mejor.

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